Los ventiladores centrífugos de extracción de humos están diseñados para manejar aire y gases a alta temperatura que normalmente se producen durante los incendios. Estos ventiladores se utilizan en sistemas de extracción de humo para garantizar la eliminación segura de humo y gases tóxicos del interior de los edificios. Su diseño centrífugo los hace adecuados para sistemas de alta presión, donde los ventiladores deben superar una resistencia significativa en los conductos. Estos ventiladores se instalan habitualmente en grandes edificios comerciales, túneles o cualquier estructura donde la gestión del humo sea fundamental para la seguridad.